El colegio termina. La vida adulta empieza. Y hay más opciones de las que parece. Empleo, formación, vida independiente, relaciones. El futuro existe — y es mejor que hace años.
“Yo no tengo un techo. Tengo un sueño.”
“Trabajo en Goiko y soy la empleada más famosa. Y me lo he ganado.”
“Me caso. Tengo piso. Trabajo. Tengo vida. ¿Qué más quieres?”