28 de junio de 2026
Cuando un alumno desafía: qué hacer antes de etiquetar
Hay alumnos que desafían. Que dicen que no. Que se niegan a hacer la tarea, que contestan al docente, que provocan. Y la primera reacción — la natural, la humana — es pensar que ese alumno es "malo" o "maleducado".
Pero detrás de cada conducta hay una necesidad.
Lo primero: no soy quien diagnostica
Como especialista en Pedagogía Terapéutica, mi trabajo no es poner etiquetas clínicas. Eso corresponde al psicólogo clínico o al psiquiatra. Lo que sí puedo — y debo — hacer es identificar señales de alarma, orientar la respuesta educativa y pedir la intervención del Equipo de Orientación (EOEP).
Las tres categorías de señales de alarma
Según Angulo et al. (2008), las señales de las conductas disruptivas se clasifican en tres categorías: conductas de oposición (desafío activo al adulto), conductas de agresión (hacia compañeros u objetos) y conductas de evitación (negarse a participar, aislarse).
Lo importante no es la conducta en sí, sino cuándo aparece, con qué frecuencia y en qué contexto. Un alumno que solo "estalla" en las transiciones entre actividades probablemente necesita más anticipación y estructura, no más castigos.
Lo que puedes hacer mañana
Antes de derivar, antes de llamar a la familia, prueba esto:
Reduce las normas a 3 o 4 claras y visibles. Refuerza lo que SÍ hace bien, no solo lo que hace mal. Ofrece opciones dentro de límites: "¿Prefieres hacer el ejercicio 1 o el 3?" La sensación de control reduce el desafío. Ignora las provocaciones menores. Anticipa los cambios: "En 5 minutos cambiamos de actividad."
Cuándo derivar
Si las conductas persisten más de 6 meses, si aumentan en frecuencia o intensidad, si afectan seriamente al aprendizaje del alumno y de sus compañeros — es momento de hablar con el orientador del centro y solicitar la intervención del EOEP.
Como señalan Torales et al. (2018), si el Trastorno Negativista Desafiante no se detecta e interviene tempranamente, puede evolucionar hacia problemas más graves. La urgencia de una intervención coordinada es real.
Pero esa intervención empieza en el aula. Empieza con nosotros.
Referencias
Angulo, M. C. et al. (2008). Manual de atención al alumnado con necesidades específicas de apoyo educativo derivadas de trastornos graves de conducta. Junta de Andalucía.
APA (2022). DSM-5-TR: Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders. American Psychiatric Association.
Descals, A. (2018). Evaluación e intervención psicopedagógica en contextos educativos. Universitat de València.
Lozano-Rodríguez, A. y Valero-Aguayo, L. (2017). Análisis funcional de la conducta en el ámbito educativo. Revista de Psicología Clínica con Niños y Adolescentes, 4(2), 45-52.
Torales, J. et al. (2018). El trastorno negativista desafiante en la infancia: evolución y factores de riesgo. Anales de la Facultad de Ciencias Médicas, 51(3), 47-56.